Venezuela no solo es tierra de paisajes impresionantes, también es el hogar de uno de los cafés más equilibrados y sutiles del mundo. Aunque en décadas pasadas la industria petrolera tuvo más protagonismo e importancia que el campo, el café también ha sido uno de los fenómenos emocionantes, y una generación de caficultores continúa trabajando en dichas raíces para devolverle al café venezolano el lugar de honor que tuvo hace un siglo.
De los Andes para el mundo: un poco de historia
El viaje del café venezolano comenzó en 1730, cuando los primeros cafetos llegaron a la cuenca del río Caroní. Lo que empezó como una pequeña siembra se extendió rápidamente por Caracas y los Andes. Para mediados del siglo XIX, el café era el motor de la economía del país, superando incluso al cacao.
Sin embargo, el «boom» petrolero cambió el panorama, provocando que el campo quedara en segundo plano. Afortunadamente, esa esencia nunca se perdió del todo, y aún hay muchas familias que mantienen viva la tradición, trabajando la tierra con una dedicación que se siente en cada taza.
¿Dónde se produce el mejor café en Venezuela?
La geografía venezolana es privilegiada para el cultivo de granos de especialidad. La mayor parte de la producción se concentra en zonas montañosas que ofrecen el clima perfecto.
- Estados clave: Lara, Portuguesa, Trujillo, Barinas, Mérida y Táchira son los protagonistas, aunque también hay cultivos importantes en el oriente del país (Monagas y Anzoátegui).
- Altura ideal: Los cafetales se ubican mayoritariamente entre los 600 y 1.600 metros sobre el nivel del mar, lo que permite un desarrollo óptimo del grano.
- Variedades destacadas: Aunque predominan los cafés arábicos como el Típica, Bourbon y Caturra, los productores están innovando con variedades más resistentes como el Castillo o Colombia para enfrentar retos climáticos.
El perfil de una taza venezolana: ¿A qué sabe este café?
Si algo define al café venezolano es su amabilidad al paladar. A diferencia de otros orígenes que pueden ser muy ácidos o intensos, el grano nacional se caracteriza por:
- Suavidad: Una entrada delicada que no satura los sentidos.
- Cuerpo ligero: Perfecto para disfrutar en cualquier momento del día.
- Baja acidez: Muy equilibrado, lo que lo hace fácil de beber incluso sin azúcar.
- Dulzor natural: Con notas que suelen recordar al papelón o frutos secos.
El arte del proceso: De la cereza a la taza
Lo que diferencia al café venezolano actual es el rigor en su procesamiento. No se trata solo de recoger el fruto, sino de entender la ciencia que hay detrás. En las fincas nacionales se están perfeccionando tres métodos principales que definen el carácter final de la bebida:
- Lavados: Es el proceso más tradicional en Venezuela, donde se elimina la pulpa y el mucílago antes del secado. El resultado es una taza limpia, brillante y con una acidez muy elegante.
- Naturales: Aquí el grano se seca dentro de la fruta completa. Esto le otorga al café notas mucho más intensas, frutales y un cuerpo más robusto, casi licoroso.
- Honey: Un punto intermedio donde se deja parte del mucílago (la «miel» del café) durante el secado, logrando una dulzura excepcional que recuerda a la melaza o al almíbar.
Compromiso con la Sostenibilidad y el Relevo Generacional
El resurgir del sector no es casualidad; responde a una estructura organizada donde la formación técnica ha sido clave. Hoy en día, los productores no solo se enfocan en la cantidad, sino en prácticas agrícolas sostenibles que protegen los suelos de nuestras cordilleras.
Además, se está viviendo un fenómeno de «vuelta al campo». Ciertos profesionales invierten en las fincas familiares aplicando tecnología, análisis de laboratorio y técnicas de barismo para transformar un negocio tradicional en una industria de vanguardia. Este compromiso garantiza que el café que consumes no solo sea delicioso, sino que también apoye un ecosistema económico justo y respetuoso con el medio ambiente.
Clasificación y Calidad: ¿Qué estamos bebiendo?
Para garantizar que el consumidor reciba un producto de altura, la Corporación Venezolana del Café regula las categorías según la calidad del grano y su procesamiento:
- Café Gourmet o Especial: Es la joya de la corona. Granos seleccionados con procesos de postcosecha impecables y certificaciones sensoriales.
- Café Excelso (Grado 1): Un grano de óptima calidad, cultivado con prácticas responsables y un porcentaje mínimo de defectos.
- Café Premium: Una mezcla equilibrada de granos de alta gama, ideal para quienes buscan calidad superior en su consumo diario.
El futuro: Hacia el café de especialidad
El panorama busca cambiar. Ya no solo se trata de producir volumen, sino de buscar la excelencia. Hoy en día, las marcas artesanales apuestan por el café de especialidad, cuidando cada detalle desde la recolección manual hasta el tostado preciso.
A pesar de los retos económicos, los nuevos productores están formando alianzas y creando marcas colectivas para posicionar el café venezolano en mercados internacionales como Perú, Chile, España y Estados Unidos, donde la diáspora y los amantes del buen café lo esperan con ansias.




